Indígenas en Sucre beben agua de pozos artesanales

Hace un mes se cayó el tanque que le suministraba agua potable al corregimiento de Bosa Navarro y a otras poblaciones vecinas en la zona indígena de Sampués, sin que hasta el momento se haya dado una solución a esta problemática que enfrentan.



Dicen los habitantes de la región, descendientes de la etnia Zenú, que han tenido que recurrir nuevamente a recoger el agua de los pozos artesanales no apta para el consumo humano para solventar en parte la necesidad que tienen.


De acuerdo con las informaciones entregadas por los veedores de los corregimientos afectados, desde que se cayó el tanque a comienzos del mes de marzo, ningún funcionario de la empresa que instaló el tanque se ha acercado a las poblaciones.



“Hemos tenido la oportunidad de hablar dos o tres veces con Eduardo Pérez, gerente de la empresa Aguas de Sucre y siempre nos dice lo mismo, ya la obra está en camino, esperen la obra, pero no vemos nada; ya sentimos que nos está mamando gallo y que esta obra se está convirtiendo en un elefante blanco”, dijo César Velásquez, líder comunal de Bosa Navarro.


Señala que no les queda otra opción que tomarse las instalaciones de la empresa Aguas de Sucre, con sede en Sincelejo.


“Es la opción que nos deja el Plan Departamental de Agua, tomarnos sus oficinas, porque ya no tenemos de donde, hemos hecho las cosas pacíficamente sin resultados y ahora estamos pensando en actuar por las vías de hecho”, indicó.


La comunidad en pleno manifestó además que la toma de la sede de Aguas de Sucre no está en ningún imaginario y que responsabilizan al gerente Eduardo Pérez de cualquier cosa que pueda suceder con respecto a la salud de los habitantes de la zona, ante la falta de agua potable.


“Ellos son quienes nos tienen que dar respuestas y soluciones y no lo han hecho. Cuando se cayó el tanque vinieron los primeros días y después de eso no regresaron más”, afirma.


De la misma manera dijo que el contratista de la obra, el representante de la empresa NyF, quienes instalaron el tanque, nunca han ido por sus corregimientos


La obra comenzó a construirse en el año 2016 y se entregó a las comunidades en el 2018 con una inversión de $3.700 millones de pesos, pero nunca fue inaugurada hasta que se cayó.


Cerca de mil habitantes de la zona indígena del municipio de Sampués se perjudican con la falta de agua potable y el drama está en la recolección del líquido a través de los pozos artesanales.


El tanque tiene una capacidad para albergar 400 metros cúbicos de agua.


Tomado del EL TIEMPO

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